Thursday, June 25, 2009

float upstream

Es extraño cuando soñar no sucede solo cuando duermes. Y entonces sucede que los sueños también comienzan a circular mientras estás despierto y con los ojos abiertos. Puedes estar escuchando una conversación, leyendo mails inútiles que llegan cada 5 minutos o bien intentando mirar algún documento que a alguien se le ocurrió que era interesante. Pero todas esas son actividades que el cuerpo se encarga de hacer por cuenta propia. Ya estás muy lejos.

Son pequeños mundos fantasticos que duran tal vez solo unos minutos, pero que pueden contener muchos episodios, incluso historias completas. O pueden ser fragmentos que siguen un hilo casi invisible, partes de un relato confuso, lleno de incógnitas y sorpresas. O tal vez son simplemente imágenes suaves que descansan el alma, que te receurdan a paisajes de mundos remotos que ya escaparon de la memoria del tiempo.

paf! Pero en un instante todas esas imágenes se desvanecen. Y sorpende la violencia con la que uno redescubre que está sentado en una cafetería. Es un pequeño shock de unos milisegundos; de repente cada uno de los sentidos vuelve a funcionar y percibir la realidad. Es acaso un sacudón muy brusco? Por momentos si. A ratos sería interesante invertir las cosas y llamar "realidad" a ese mundo paralelo en el que lo posible no tiene ningún límite. Pero no. Basta que alguien venga y te toque el hombro, y todas las cosas vuelven al mismo lugar donde las dejaste.

Wednesday, June 17, 2009

bus stop

Es extraño, estoy sacando el ticket y lo introduzco del lado incorrecto en la máquina. Por supuesto escucho el pitido que me indica que el ticket no es válido. Pero a nadie y mucho menos al conductor del bus parece importarle en lo mas mínimo. Suena lógico si ayer prefirió pasar por alto la formalidad de controlar la entrada. A fin de cuentas es más interesante seguir leyendo su periódico gratuito que ver como la gente introduce un papelito en una máquina tonta.

La ruta no es muy interesante tampoco. Habrá como siempre un atasco en la intersección de las autopistas, que por lo menos servirá para escuchar con mayor atención el resumen deportivo. Que compraron a tal jugador o vendieron al otro. Los que no somos conductores de bus podemos darnos el pequeño lujo de dormir un poco entre tanto. Si, no es precisamente cómodo el vidrio de la ventana, al menos no comparado con una buena almohada, pero a estas horas no importa mucho.

En cada parada sube la misma gente de todos los días. Lo mas seguro es nunca llegar a conocer a ninguno de ellos. Es curioso, tenerlos ahi todos los días, acostumbrarnos a la familiaridad de sus semblantes, pero seguirán siendo anónimos y parte del paisaje diario. De seguro yo también soy parte de su paisaje, nunca sabrán si hoy estoy triste o no, si me va bien o no...Y no tienen porque. Los paisajes aburridos se olvidan fácilmente.

Me despierta una maniobra extraña del bus. Es una curva rara que indica que ya hemos llegado. Son 15 minutos pero podrían haber sido 15 horas. El sueño hace que el tiempo sea elástico y difícil de medir. Ese sueño me traía ciertos recuerdos, tal vez lejanos o tal vez cercanos. De otras mañanas en las que salía con otro rumbo y por otros medios. Tomar el micro abarrotado de colegiales que se pisaban unos a otros. O el tren repleto de gente apresurada; ejecutivos y obreros, todos mirando si sus relojes les hacían el favor de detenerse un momento. O el trufi en el que hay que hacer malabarismos para poder entrar, plegado en dos o en tres. En todos los casos es una forma extraña de comenzar el día. Si tienes suerte, puedes encontrar a alguien que te diga dos palabras bonitas y haga que el trayecto sea parte de una pequeña historia. Si te pinta una sonrisa, puedes sentirte muy afortunado.

Al bajar el conductor me dice 'hasta luego'. Le respondo algo parecido. Es hora de trabajar o algo así. Al final esos 15 minutos de viaje no son un desperdicio, puedes aprovecharlos en una siesta o en divagaciones parecidas a ésta.


Saturday, June 13, 2009

adentro tuyo

Es simple esa decisión. Por un lado tienes la posibilidad de decir si y asumirlo con esa seguridad de los ganadores. Claro, queda impecable la figura invencible y confiada de uno mismo, aquel que siempre es capaz de decir 'puedo hacerlo sin problemas'. Pero del otro lado está esa respuesta del débil, del cobarde y miedoso. Aquel que no quiere arriesgar y prefiere arrinconarse al lado de su cama, donde se siente cómodo. Y dice 'no, no puedo'. Lo dice suavemente.

Lo mas interesante es que en esa debilidad oculta una rara fortaleza. Si, es capaz de decir no en función de lo que sus manos pueden tomar. O en función de algo mas grande que no está dispuesto a abandonar. Claro. Puedes aceptarlo todo y simular autosuficiencia. Pero por dentro sabes que no naciste con la omnipotencia como don. Y tarde o temprano tendrás que dejar una cosa por otra.

Que prefieres? No se puede arriesgar algo que se logró con tanto esfuerzo, simplemente porque alguien viene y te ofrece algo que en realidad no quieres, ni necesitas. Si, eso que te ofrecen puede ser grande, si, puede significar prestigio y quien sabe que otras cosas. Pero eso solo alimenta tu ego. Y tu necesitas alimentar ese corazón que sabes que palpita, despacio pero palpita.

Ya sabes que tienes que decir, y no me lo preguntes otra vez...