Friday, May 19, 2006

Wooden Ships

Hoy no recibimos órdenes. Entre horror y horror alguien nos da derecho a una pausa. Me llevo unas bayas a la boca para disimular el hambre. El sujeto a mi derecha aprovecha para importunarme relatando la historia de sus hijas. El otro individuo articula dos o tres palabras cada hora y luego permanece silencioso, almacenando la quietud suficiente para contrarrestar el estruendo que vendrá mañana.

Hoy somos obreros que van puntualmente a su fuente de trabajo. Reparamos los mástiles que mañana serán quebrados, reforzamos el casco que será perforado por los cañonazos, limpiamos la cubierta que pronto cobrará un tinte sanguíneo.

A veces pienso en desatar esta barcaza. Dejarla flotar y seguir el curso del río. Tal vez así por lo menos ella se salva de nuestra determinación suicida. A veces quisiera que ella me lo pida, que me diga "me voy, no me necesitan".

El sargento nos dice que en la orilla del frente pueden haber espías. Su sacón es de un color distinto, para que cuando estemos frente a frente sepamos ultimarnos. Pero me pregunto que hay debajo del sacón. Tal vez hay un patriarca, o quizas un literato, o quien sabe, por qué no un lunático que traga algunas bayas mientras sueña que una barcaza lo invita a escaparse con ella.

Sunday, April 23, 2006

i will lay me down...

quién me ayudará a entonar un coro cuando una sola voz no alcance?
qué huellas podré perseguir para no quedar a medio camino?

cuando las montañas crezcan me sentiré enano
en medio de la noche no encontraré otra sombra que la mía
entre la hierba crecida no sabré si una fiera está al acecho
al soplar un viento frío mi mano izquierda solamente podrá tomar la derecha

a quién pediré ayuda cuando me consuma la melancolía?
quién me prestará su tiempo para que lo desperdicie en mis tonterías?

Wednesday, April 05, 2006

La resistencia

El miedo es el único gobernante. Los que tienen el gatillo cerca del dedo y los que tienen el cañon en la dorsal lo saben. Ambos se subordinan ante el único amo. Cuál de los dos destinos es más obscuro? Aquel del que vende sus principios por el derecho a una burda existencia, o aquel de quien desaparece en medio de la niebla sin que se sepa si fue un héroe o un traidor?

La palabra traidor se encarna en diferentes personajes. Un estudiante que en medio de la confusión no puede elegir entre el verdugo y el condenado. Un camarada que intercambia dolor por un par de nombres. Un testigo circunstancial que compra su regreso a la rutina. Una madre que no puede ofrecer la carne de sus hijos a cambio de patriotismo.

No es posible saber la reacción hasta que la situación se haga real. Las suposiciones no interesan. Los valores pueden desvanecerse en segundos. El apego animal a la vida puede hacer insignificante toda una colección de convicciones e ideología. El héroe y el villano pueden nacer de un impulso inesperado, un mínimo detalle hace las diferencias. El premio puede ser una medalla o un fusilamiento. Ninguno compensa merecidamente al galardonado.

Monday, April 03, 2006

el país de los bolcheviques

Mr. West se interna en la jungla que su incontestable publicación le ha descrito, y que su lavable mente le ha hecho imaginar. No encontrará mas que malandrines y enemigos, en medio del hielo implacable que sólo responde a los deseos del invierno ruso.

Caos reinante y precariedad generalizada, expuestos ante los ojos de quien vive en la esfera reducida del progreso citadino norteamericano. A pesar de quedar reducido al ridículo, Mr. West sorprendentemente no encarna un insulto flagrante a las 50 estrellas. Aun faltan conflictos mayores para que nazcan temores más destructivos.

Pero no todo es simplemente tirar cañonazos al buque del frente. Existe una realidad hiriente que ni la propaganda es capaz de ocultar. Trasluce la miseria. Más allá de los panfletos, existe un submundo que se desarrolla lejos de las luminarias, y que seguirá desarrollando durante mucho tiempo más bajo las alfombras rojas de los ejércitos.

Propaganda de mas o de menos, resalta el naciente antagonismo. El retrato bolchevique, ridiculizado por los mismos bolcheviques es digno de atención. Poblados bigotes y abundantes pieles, aspecto salvaje y casi simiesco. La deformación del mujik. Pero del otro lado está el campirano incorregible, pistolero insensato, naive y maleable.

Cuando la revolución tiró por la borda la tradición e izó los pabellones rojos, ya tenía en claro que para buscar rival, tenía que atravesar algún océano. Mr. West está bordado en un molde tan estereotipado como el de los bolcheviques de sus revistas. Y sucede que la doble incomprensión, retratada como comedia y burlesque, en la realidad crearía cortinas de hierro, guerras frías y otro tipo de incongruencias.

Monday, March 27, 2006

Der letzte Mann

Cada día cruza nuestro camino. A veces recoje los sacos de basura. Limpia el azulejo de los aromáticos baños. Vigila el frío vecindario por las noches. Quita la nieve de las interminables rieles. Engrasa el interior de unos trabajadores motores.

Otros días atiende la caja del atestado supermercado. Sirve el predecible menú del día. Reparte la aburrida correspondencia. Conduce el bus que inexorablemente se dirige al centro. Saca copias de una tonelada de textos cuya lectura tomaría algo más que una vida.

Alguna vez soporta el hedor de una dentadura careada. Lleva a cuestas un proceso plagado de inventos. Administra finanzas de un baron sin regla. Construye carreteras en un país de dementes. Enseña filosofía en una universidad de banqueros.

Pero de vez en cuando se introduce en el espejo, y puede demoler a quien no lo esperaba. Sobre todo a aquel que el día anterior no le miró a los ojos, no le dirigió una palabra ni le hizo una mueca que implicara una sonrisa. Y es que nadie queda exento, en algún momento la maquinaria hace uso de todos sus engranajes, del primero al último.

Saturday, March 11, 2006

sleepwalkers

el caminante sigue su curso y no se detiene. la nieve no ataca como bombardeo, de arriba a abajo; sino como ráfaga de metralleta, horizontal y que entra
a la boca si se habla demasiado. si hay suerte y el viento decide descansar por un rato, la nevada puede ser hasta agradable. por lo menos al principio.
cuando la nieve es nueva es dócil y acepta cualquier forma que el capricho decida. las huellas son los ejemplos mas simples. cada paso queda tan fina y
limpiamente demarcado que da pena que otro venga enseguida y lo borre. huella de bota, huella de perro, huella de bicicleta. de rato en rato da ganas te tocar
la plataforma blanca y uniforme que se forma sobre las jardineras, perfectamente plana. pero la mano toca esa masa blanca y siente que se congela y se paraliza
por un instante. entonces busca rápidamente un refugio dentro del bolsillo y no se atreve a salir por un buen rato. mientras tanto la cara tiene que seguir dando la cara
por el resto del cuerpo. es la única parte del cuerpo que resiste desnuda ante el refrigerador en el que deambula. Los árboles no tienen muchas opciones.
no pueden esconderse bajo un techo ni desplazarse hacia un albergue. soportan en cada uno de sus brazos el peso de copos y mas copos que caen inclementes.
pero por lo menos iluminan al bosque que ayer lucía tétrico y vacío. ahora cada árbol se muestra frondoso aunque se trate de la efímera nieve.
el caminante sigue su curso y no se detiene porque sabe que el movimiento coordinado de piernas lo llevará a destino y le dará un mínimo de calor.
el caminante debe pensar en todas estas tonterías porque debe manterse despierto. pero en un momento dado la mente se enfría también
y el caminante es un sonámbulo que sueña en un mundo de blanco y negro, de nieve y huella, de frío y helado.

Monday, February 27, 2006

imperceptible

Están allí, existen indicios de su presencia.

Tal parece que no siempre pueden evitar dejar alguna que otra marca, huella o traza que delate.
Sin embargo ni la marca es permanente ni la huella profunda. Ni siquiera quedan cicatrices -que por
lo menos devuelven memorias- en la piel de la muchedumbre. Mutados en espectros apenas rozan
a los pasantes, y estos difíclmente perciben la sombra que se aproxima.
Si la quietud permite escuchar sus suspiros, estos no queman ni empapan, a lo sumo enfrían, envuelven el
aire en burbujas heladas. Y destruyen el tiempo.
Porque los instantes que se comparten con ellos en las esquinas escondidas, desaparecen y se ocultan detrás
de momentos mas intensos. Hermosos u horrorosos pero intensos.

Mientras tanto las sombras se confunden conlas sombras y desaparecen luego del ocaso.

"Don't get up gentlemen, i'm only passing through" Bob Dylan

Wednesday, February 22, 2006

un homme est là par terre...

Nous sommes très fiers de notre science et nos connaissances. Mais nous ne sommes que des cannibales. Nous aimons les collections des crânes blancs posés les uns sur les autres au fond de notre salle. Trucider les bêtes n’est pas suffisamment amusant, il faut aussi liquider les voisins. Peut importe le motif, on le trouve assez facilement.

Sous un prétexte quelconque nous sommes capables de détruire le produit de centaines, voire milliers d’années d’effort. L’effort de ceux qui croient que notre temps sur la terre n’est pas pour l’emmerder. Mais vu qu’il est vachement plus facile de pourrir que de curer, nous nous penchons sous la première option.

La terre en a marre de nous. Elle veut sûrement se débarrasser de nous le plus vite possible. Heureusement nous ferons le boulot pour elle. Il faut patienter.










Le Fusillé (Jacques Prévert, 1963)

Les fleurs les jardins les jets d'eau les sourires
Et la douceur de vivre
Un homme est là par terre et baigne dans son sang
Les souvenirs les fleurs les jets d'eau les jardins
les rêves enfantins
Un homme est là par terre comme un paquet sanglant
Les fleurs les jets d'eau les jardins les souvenirs
et la douceur de vivre
Un homme est là par terre comme un enfant dormant.

Wednesday, February 01, 2006

lookin' back

Been outside for a long while
but somehow I feel it’s time
Time to find my way home
time to look back and see what I got

I’ve walked so many miles
and passed through many doors
My eyes have seen ten thousand graves
but don’t remember all the names

I’ve been told not to turn my head
to go right straight looking ahead
But the wind is so cold
can’t help walking so slow

Sometimes I feel it’s been enough
that is time to get off the road
Time to find my way home
time to look back and see what I lost

Wednesday, January 04, 2006

Mailman, bring me no more blues

A veces llegan facturas, otras veces llega el reporte bancario. De vez en cuando aparece alguna nota del servicio académico. Con relativa frecuencia la compañía de seguros envía alguna información inutil. Alguna vez llega un pedido ordenado en horas de insomnio, cuando se pierde conciencia de precios y presupuestos. Para rellenar los espacios vacíos, siempre hay alguien intentando pescar individuos con spam barato.

Hoy llegó algo un tanto distinto. El sobre era diferente, la estampilla era diferente, la caligrafía era diferente. Adentro, una tarjeta, una imagen.

La nieve eterna -a menos que el calentamiento diga lo contrario- es el punto de intersección. Es el mismo frío aquí y allá. El frío que me vio nacer y el frío que me mira ahora del otro lado de la ventana. El resto es una evocación a una realidad abismalmente distinta y lejana que parece no ser mas que una ilusión estirada de alguna leyenda.

Probablemente -o mejor, seguramente- existen millones de impresiones de la misma tarjeta, pero las inscripciones al interior de la que tengo son únicas. Hace unos días ciertas manos delineaban cada letra, codificando sentimientos. Hoy mi vista decifra los códigos y los tranforma a la vez en palabras, voces, aromas, imágenes y en fin...recuerdos. La mente puede interpretar los símbolos de infinitas maneras. La mía lo hace a su modo.

Lo que trajo el cartero en un sobre, él no lo sabía. Es como quien entrega una bomba. Inocente en la actitud, explosivo en el resultado.

Así es. Esta vez el correo transportó algo más que meros datos.

Sunday, January 01, 2006

In the Name of the Father

We pray in the name of the father
and then we restart our bloody life.
We kick someone's ass,
we dig someone's grave,
we laugh at everybody's back
and we rejoice when someone pales.
We might be thieves and liars,
even naughty jokers and spoilers.
We may drink our neighbour’s wine
and spit at him as reward.

But even we, the creepiest lads
know the meaning of respect.
The dirtiest mind holds a place
for an altar deep inside.
Yes, we have our fears
and our precious holy grails.
So when we start our long journey
we consecrate our acts
to our sacred and beloved

in the name of them... In The Name Of The Father.



Tuesday, December 13, 2005

efímera libertad

No vengas descalzo. Eso le decían a uno de mis pies cuando se libraba de su correspondiente zapato. No era una orden pero si una norma. Las ordenes se acatan pero las normas se respetan. Mi pobre pie se avergonzaba al principio, notando su desnudez. Pero luego de unos momentos, sinitiendo las primeras caricias del sol, se olvidaba del formalismo y disfrutaba su momento de libertad. En tibias mañanas el contacto de la planta del pie con la cerámica fría es adorable. Los dedos, moviéndose al compás del talón, se volvían a ver después de tanto tiempo de penumbra. El dedo gordo, tocando el suelo con pesadez, los tres del medio balanceándose al unísono y el meñique agitándose a los lados.

Unos cuantos instantes de libertad. Efímera libertad hasta que los cubre una capucha y los encierran en un ataúd.

Thursday, December 01, 2005

ambulante

El plan ha sido desbaratado. Salgo de la estación un tanto decepcionado, maldiciendome y maldiciendo los imprevistos. Lo peor de un plan perfecto es que está diseñado por imperfectos. Por tanto resulta logico que tal perfección siempre sea suceptible de ser desmentida.
Una vez afuera, el sujeto de mi preocupación es un tanto menos abstracto: el aire frío de fin de otoño me hace recuerdo de la importancia de estar envuelto en telas y lanas.

Abatido moralmente y amenazado por una naturaleza hostil, comienzo mi marcha hacia algún lugar que -por supuesto- es una incógnita. Cruzando la calle de la estación mis temores se hacen mayores: rápidamente puedo advertir que solamente los taxistas y algún otro desubicado comparten conmigo la noche y la calle.

Vuelvo a maldecirme y ésta vez mis pies dan la orden de continuar la marcha. A medida que avanzo las calles se hacen mas desiertas. Ellas parecen descansar un poco, luego de todos los pisotones que reciben durante el día. Poco a poco comienzo a sentir cada vez con mas fuerza el sonido de mis zuelas al hacer contacto con los adoquines. Ritmo extraño, de alguien que no camina tranquilo pero tampoco apurado, ritmo de los que deambulan.

Cada cruze, una decision al azar. Izquierda o derecha significan lo mismo. Vitrinas, bancos, plazas, museos, comercios y casas, muchas casas, me observan errante. Yo me detengo cada cierto tiempo, observo aquellos detalles que normalmente se esconden. De cuando en cuando una luz prendida llama mi atención, murmullos y risas se dejan escuchar. Me hacen recuerdo que no soy el único ser humano en ese momento, sino que todos están refugiados mientras esta parte del mundo se oculta del sol.

Empieza a hacer mucho frío. Mi respiración se nota cansada y la escucho fuertemente. Mis manos exigen entrar en los bolsillos para encontrar algo de calor. Cada vez que me detengo las piernas sienten la brisa helada. Debo continuar, detenerse es suicida.

Llego a un punto por el que ya pasé tres veces. Soportar la idea de repetir mis pasos no es una opción. Sin pensar, cambio de ruta y me dirijo a ciertos parajes mas sombríos y descuidados. El nuevo camino me hace recuerdo a las imágenes estándares de barrio bajo, aunque probablemente el atribulado estado de mi mente me hace ver visiones. Extrañamente en éste nuevo submundo empiezo a detectar mayor movimiento, y el sonido de mis pasos es acompañado con más frecuencia. Un hombre, viejo y ebrio está hablando consigo mismo. Me mira y me dice algo ininteligible. Le doy la hora, tratando de adivinar su pregunta. El viejo se dirige ahora a una mujer que aprece. La mujer, gorda y mamarracha, le responde con una voz varonil con la jerga de las grocerías y se aleja.

Unas cuantas palabras me devuelven algo de conciencia. Al ver a esos dos personajes ruerdo nuestra vulgaridad. Pareciera que la única diferencia entre una y otra gente es el tipo de amaestramiento que han recibido. No importa la nación, la época, el ser humano sigue siendo una de las bestias. Un setimiento de repugnancia me invade y me ordeno huir de ese sitio.

Mis pasos apurados me llevan al centro de la ciudad. Luego del laberinto del centro antiguo llego al río. Extrañamente el frío no se siente tanto por unos instantes. En uno de los puentes-plaza, me detengo y observo la ciudad a las 3 de la mañana. El cielo es blanco, pero obscuro. Obscuro por la noche, blanco por las nubes que tal vez traigan lluvia al día siguiente.
El río está tranquilo y apenas se escuchan sus aguas. Algunos cisnes deambulan. Por primera vez escucho la voz del cisne, lleno de vida aún en el frío de la madrugada.

Ante mi posan imponentes las catedrales. Cada 15 minutos me despiertan recordándome la hora. Frente a frente parecen entonar un canon. Me hace olvidar por un momento las pequeñas penurias. A unos metros de distancia, unos taxistas comparten un café. Más allá un solitario cruza uno de los puentes. Tres muchachos ebrios caminan a lo lejos. Todos aprovechan de la noche.

La noche parece infinita. Es el último recurso de los que creen que las horas del día reducen su duración caprichosamente. La noche es un lugar de encuentro. Guarda un sitio para quienes buscan la intimidad suficiente para confesarse temores y secretos. La noche es suficientemente callada para escuchar a quienes se desahogan y para no inquietar el pensamiento de los perturbados. La noche es suficientemente obscura para ocultar las ideas que distraen y confunden. La noche busca la compañía de los solitarios y los vagabundos.

El frío se hace nuevamente insoportable. Me refugio en una plazuela cercana. Aún tengo la mirada sobre el río. Introduzco los pies dentro de mi saco, en posición fetal. Mi mente está en el limbo entre la conciencia y la fantasía de los sueños. Durante cada segundo que pasa puedo contar mi vida entera. Estoy perdiendo la noción de la realidad. Solamente el coro de las catedrales impide que caiga irremediablemente dormido.

Son las 5 de la mañana. Aún no hay rastros de luz. Unos cuantos ciclistas comienzan a aparecer. Me levanto y emprendo la marcha a la estación. El primer tranvía cruza por mi camino. Un café se encarga de devolverme la vida. Danke. El primer tren de la mañana ya está listo. Estoy adentro y las puertas se cierran. Misión cumplida.

Sunday, November 27, 2005

cimetières et fantômes

Quelqu'un vient de me dire: "c'est ici que j'ai appris qu'est-ce que la solitude". Mais c'est vrai? Je suis arrivé à un désert? Ou peut être à un cimetière?

Ça m’inquiète, car je ne le sens pas. Je me demande donc, si je suis juste une autre pierre qui est immune aux cris des autres. Je me demande si je fais partie de la neige qui tombe sans demander ou la bise qui frappe les visages des promeneurs. Je fais partie du climat ?

C’est mois qui apporte encore plus de froid aux âmes qui s’approchent?

Je voulais trouver un sentiment d’appartenance, une nationalité. Je ne le trouve pas. Pas chez mois, pas ailleurs. Je suis exclu. Je plonge toujours au plus bas, au fond de la mer, je cherche les endroits où la lumière n’arrive à arriver, où les seuls voisins sont les navires qui cachent des squelettes et des fantômes.

Friday, November 25, 2005

la misma historia de siempre

Una vez más en la trama de una novela de misterio. Hay ciertas pistas que pueden indicar el desenlace, pero...

atención!

Las pistas pueden ser falsas.

La historia es similar, siempre. Los escenario cambian un tanto pero la esencia es la misma. El "héroe" es el punto de coincidencia.
Tal parece que es una habitud, una manía, de meterse ciegamente en enredos. Es clásica la tosudez del protagonista, que insiste cada vez en confiar en su estúpida suerte y sus extrañas habilidades. No es que se deba subestimarlo -a veces tiene sus luces-, pero será posible que esta vez se salga con la suya?

Hay que terminar de leer el libro para descubrirlo.

Wednesday, November 16, 2005

fórmula del éxito

A veces la popularidad de un grupo puede desaparecer en la medida en la que las propuestas se hacen mas ambiciosas. En ciertos casos el público no está preparado para tramas complejas y prefiere las melodías evidentes y las fórmulas ya conocidas.

El problema de las fórmulas conocidas es que se tienen resultados a corto plazo. Se puede tener un éxito de un mes, a cambio del olvido total en un semestre. O aún peor, la fórmula puede ser tan gastada y su objetivo tan evidente que se corre el riesgo de ser descartado hasta por los simplistas.

En muchos casos la experimentación no llega a traspasar los límites de las esferas cerradas de las bandas de "culto". Y es que sucede muy a menudo que la experimentación no pasa a un estado de realización, es decir verdadera producción. Culpa de la industria en muchos casos (ejemplo clásico del vendedor de camiones que milagrosamente se transforma en director artístico).

Afortunadamente de vez en cuando ciertos eventos se alinean para dar lugar a explosiones creativas de gran magnitud y gran popularidad. Las condiciones para que ello tenga lugar no son simples de reconocer y probablemente esten sujetas a cierta aleatoriedad.

Actualmente se siente la falta de tendencias innovadoras que tengan el suficiente impulso como para salir de los ambientes de culto, así que seguimos esperando.

Friday, November 11, 2005

una vez más

lo que uno se pregunta es el por qué.
será por curiosidad?
tal vez por sociabilidad?
quizás ganas de burlarse?

el resultado es desastroso, sin importar el motivo.

eso confirma que hasta ahora no hay cambios.
la reacción es idéntica, sin importar dónde o cuándo.
es posible que algún día ese comportamiento sufra cambios?
seré sincero: no lo creo.

Wednesday, November 02, 2005

Tío Roca, versión 24.0

Afortunadamente entre nosotros -pequeña logia- existe una especie de alianza o vínculo que nos obliga a preguntarnos de vez en cuando: qué será del tio Roca?, o qué será del Joao?

Y así, de mes en cuando nos obligamos a vernos las caras en algún obscuro bar de algún obscuro rincón de la ciudad.

Pero para eso lo más conveniente es buscar una excusa, un motivo. Cuál?
En este mundo la gente tiene la costumbre de acordarse de los otros una vez cada 365 días. En algunos casos esa frecuencia resulta extremadamente baja, aunque en otros, sorprendentemente alta. Depende de la repugnancia.

Esa costumbre fija la fecha de festejo de cada persona en el día de su nacimiento. Esa el la excusa o motivo para reunirse y desear al festejado que siga cumpliendo más años. Para qué? Por supuesto, para que sigan existiendo excusas para frecuentar los obscuros bares de los obscuros rincones de la ciudad.


Felicidades, Tío Roca!

Saturday, October 29, 2005

Killer

...by VDGG, just read this

So you live in the bottom of the sea,
and you kill all that come near you ....
but you are very lonely, because all the other fish
fear you .....
And you crave companionship and someone to call your own;
because for the whole of your life you've been living alone.

On a black day in black month
at the black bottom of the sea,
Your mother gave birth to you and died
immediately ....
'Cos you can't have two killers living in the same pad
and when your mother knew that her time had come
she was really rather glad.

Death in the sea, death in the sea,
somebody please come and help me, come and help me
Fishes can't fly, fishes can't fly,
Fishes can't and neither can I, neither can I ....

Now I'm really rather like you,
for I've killed all the love I ever had
by not doing all I ought to and by leaving my mind coming
bad.
And I too am a killer, for emotion runs as deep as flesh
and I too am so lonely, and I wish that I could forget
We need love,
We need love,
We need love

Thursday, September 29, 2005

alguien habló de abismos...

para quienes se enamoraron de su isla, los abismos son también modos de impedir que los indeseables se entrometan en los asuntos que no les incumben. pero lamentablemente un filtro tan severo puede así mismo impedir que nuevas luces lleguen y se instalen cerca. a veces puede ser difícil abrir las puertas a los desconocidos; su luz puede iluminar o incendiar la casa, siempre se corren riesgos.